
La tensión entre Estados Unidos y el gobierno mexicano subió un nuevo nivel. La administración de Donald Trump ordenó una revisión sobre los 53 consulados mexicanos en territorio estadounidense, bajo sospechas de que podrían estar siendo utilizados para influir políticamente en comunidades migrantes y operar narrativas contrarias al movimiento trumpista.
De acuerdo con reportes publicados en medios estadounidenses y retomados por prensa internacional, la revisión busca determinar si recursos diplomáticos mexicanos han sido utilizados para actividades políticas, campañas de influencia o movilización en condados clave rumbo al proceso electoral estadounidense.
Aunque el gobierno de EE.UU. no ha presentado hasta ahora pruebas públicas concluyentes, la narrativa impulsada desde sectores republicanos sostiene que operadores cercanos a Morena habrían destinado recursos millonarios en zonas estratégicas con alta población latina para fortalecer estructuras de influencia política y social anti-Trump.
La investigación ocurre en medio de:
- cancelaciones de visas a políticos mexicanos,
- acusaciones del Departamento de Justicia contra actores ligados a Morena,
- presiones sobre gobernadores,
- y un creciente discurso en Washington que coloca a México como un tema central de seguridad nacional.
Desde el entorno republicano también se ha mencionado la posibilidad de revisar:
- convenios comunitarios,
- apoyos a organizaciones migrantes,
- campañas culturales,
- y gasto consular en ciudades políticamente sensibles.
El tema tomó fuerza luego de que figuras conservadoras en Estados Unidos señalaran que consulados mexicanos estarían funcionando más allá de labores diplomáticas tradicionales.
Mientras tanto, desde México, la presidenta Claudia Sheinbaum rechazó las acusaciones y aseguró que:
“Es totalmente falso que los consulados mexicanos hagan política electoral en Estados Unidos”.
Sin embargo, la presión política continúa creciendo.
En paralelo, líderes de oposición como Alejandro Moreno Cárdenas han sostenido reuniones en Washington denunciando presuntos vínculos entre políticos de Morena y estructuras criminales, lo que ha alimentado aún más el ambiente de confrontación bilateral.
La revisión de consulados podría convertirse en uno de los episodios diplomáticos más delicados entre ambos países en los últimos años, especialmente rumbo al ciclo electoral de 2027 en México y las elecciones estadounidenses donde Trump busca consolidar nuevamente poder político entre el electorado conservador.
