La obra beneficiará a más de 350 mil personas

El alcalde de Chihuahua, Marco Bonilla, dio el banderazo de arranque al nuevo paso superior en la carretera Chihuahua–Aldama y la avenida Fuerza Aérea, una de las obras emblemáticas de su administración, que promete transformar la movilidad y convertirse en la nueva puerta de entrada a la capital.
Con una inversión de 148.8 millones de pesos, el proyecto beneficiará a más de 350 mil chihuahuenses, reduciendo tiempos de traslado, descongestionando el tráfico y mejorando la conexión con el oriente de la ciudad y el aeropuerto.
Durante el evento, Bonilla subrayó que el puente no solo resolverá un problema vial, sino que representa una visión de ciudad moderna, limpia y ordenada, una visión que muchos juarenses anhelan ver replicada.
“Este paso superior será la puerta de entrada a una Chihuahua moderna y segura. Aquí inicia la primera impresión de quienes llegan desde otras regiones o desde el extranjero”, expresó.
El alcalde pidió comprensión por las afectaciones temporales durante la construcción y aseguró que “las molestias serán temporales, pero los beneficios permanentes”.
“Este puente no solo conecta avenidas: conecta comunidades, municipios y oportunidades. Fortalece una región que crece con orden y con visión de futuro”, añadió.
En representación de la gobernadora Maru Campos, el secretario de Desarrollo Urbano y Ecología, Gabriel Valdez, destacó que esta obra forma parte del legado de gobiernos que ponen a la persona al centro de las decisiones.
A su vez, Carla Alejandra, vecina del sector, agradeció el inicio de la obra:
“Significa menos tiempo en el tráfico y más tiempo con nuestras familias. Cada obra así nos hace sentir que Chihuahua avanza.”
El puente forma parte del paquete de tres obras estratégicas del Gobierno Municipal: el paso superior Los Nogales–Industrias, ya en construcción, y la gaza de incorporación Teófilo Borunda–Periférico de la Juventud, próxima a iniciar.
🔍 Contexto
Mientras Juárez enfrenta rezagos urbanos —vialidades dañadas, alumbrado deficiente y transporte inseguro— los juarenses expresan una demanda clara: gobiernos que hagan obras visibles, útiles y permanentes.
Según la Encuesta de Necesidades Sociales 2025, más del 37% de los juarenses pide pavimentación y el 11% reclama mejor movilidad y transporte.
El reto para los liderazgos estatales, incluido Bonilla, es traducir estos resultados en acciones concretas, replicando en toda la entidad un modelo de infraestructura que ponga primero a la gente.
Juárez Opina seguirá observando si esta visión de movilidad moderna y orden urbano logra extenderse de la capital hacia la frontera.
