El aniversario 366 de Ciudad Juárez se celebró con desfile, música y participación comunitaria. Familias completas salieron a las calles para recordar que esta ciudad no solo es frontera, violencia o crisis: también es identidad, historia y resistencia.
Más de siete siglos de historia —desde Paso del Norte hasta la ciudad moderna— se condensan en una narrativa que los juarenses defienden con orgullo. Celebrar no borra los problemas, pero sí reafirma algo esencial: Juárez no se rinde.
El reto es que estas conmemoraciones no se queden solo en el evento. Honrar a Juárez implica invertir en su gente, en su espacio público, en su cultura y en su seguridad cotidiana. La historia se recuerda, pero el futuro se construye.
