Ciudad Juárez — La industria maquiladora encendió las alarmas. Los bloqueos en carreteras y puentes internacionales ya provocan falta de insumos, líneas de producción detenidas y turnos recortados, afectando directamente el flujo exportador de la frontera.
Varias plantas han comenzado a operar a capacidad limitada, mientras otras evalúan desviar sus cargas hacia fronteras alternas, ante el riesgo de pérdidas mayores si la crisis se prolonga.
Empresarios advierten que cada hora perdida compromete entregas internacionales, contratos y empleos. Juárez —epicentro manufacturero del país— vuelve a demostrar que un bloqueo nacional se siente aquí como un terremoto.
La pregunta sigue en el aire:
¿cuánto más puede aguantar la maquila antes de que el daño sea irreversible?
