El gobierno federal recortó cerca del 12% del presupuesto destinado a infraestructura carretera, una medida que ha generado inquietud entre autoridades estatales y municipios, incluidos los de la frontera norte como Ciudad Juárez.
Según información publicada por Diario de Juárez, los ajustes afectan partidas que se utilizan para mantenimiento, construcción y modernización de tramos viales, lo que puede traducirse en retrasos en obras programadas, menor atención a tramos dañados y, potencialmente, mayores costos para el traslado de mercancías y personas.
¿Qué implica el recorte?
El recorte presupuestal ocurre en un contexto donde:
• Las carreteras federales han sido vitales para la movilidad y comercio en la frontera.
• Tramos estratégicos requieren reparaciones urgentes tras años de uso intensivo.
• Sectores productivos y de transporte advierten que un presupuesto insuficiente puede encarecer costos logísticos.
Autoridades locales han señalado que la conectividad y seguridad vial en el estado depende en gran medida de estos recursos, especialmente en zonas donde la infraestructura tiene un impacto directo en la actividad económica y la vida diaria de la población.
Juárez y la agenda carretera
Para ciudades como Juárez, que se sostienen sobre el flujo continuo de mercancías, pasajeros y servicios, las carreteras no son sólo infraestructura: son arterias de desarrollo. Cualquier recorte que ponga en pausa obras, mantenimiento o ampliaciones tiene un efecto en:
• El tiempo y costo de transporte
• La seguridad de conductores y pasajeros
• La competitividad regional frente a otras rutas fronterizas
Organismos empresariales y cámaras de comercio han advertido que la falta de inversión sostenida puede golpear aún más la economía local, ya golpeada por inflación, costos logísticos y demanda de empleo.
Una advertencia para la frontera
Aunque el recorte se decidió a nivel nacional, sus efectos no son homogéneos. Para regiones como la frontera norte —y ciudades como Juárez— la infraestructura carretera no es un lujo, sino una necesidad estratégica. Sujetos al dinamismo comercial y a la movilidad binacional, cualquier ajuste presupuestal en este rubro debe ser monitoreado de cerca por autoridades y ciudadanía.
