Una familia de Ciudad Juárez vive momentos de angustia y lucha luego de que resultaran gravemente heridos en el reciente descarrilamiento del Tren Interoceánico, ocurrido el 28 de diciembre en Oaxaca y que dejó al menos 13 muertos y 98 lesionados en total.
Se trata de Juan Manuel Iglesias López, su esposa Flor del Carmen Temích y su hijo Alexis Iglesias Temích, quienes viajaban en uno de los vagones con destino a la costa del Pacífico para pasar unos días con familiares tras participar en un viaje misionero por comunidades del Istmo de Tehuantepec. Cuando el tren salió de la estación en Ixtepec, una fuerte sacudida seguida del descarrilamiento arrojó varios vagones por una ladera de más de 15 metros, provocando el caos y lesiones para cientos de pasajeros.
“Veníamos cansados y sentados, casi dormidos, cuando sentimos un golpe fuerte. De repente el vagón dio vueltas… la gente gritaba pidiendo auxilio”, relató con la voz entrecortada Iglesias López, describiendo escenas de pánico, cuerpos atrapados y equipaje disperso tras el derrumbe.

En medio del desastre, el propio Juan Manuel luchó por sacar a su hijo de entre los fierros retorcidos, mientras otro vagón aún corría riesgo de caer encima de los sobrevivientes. La urgencia por rescatar a los heridos fue tal que pobladores, elementos de la Marina y Guardia Nacional llegaron una hora después, auxiliando a quienes quedaban atrapados.
Heridos trasladados y falta de atención inicial
Debido a la complejidad del terreno donde ocurrió el accidente, los heridos fueron evacuados primero en camionetas particulares hasta caminos accesibles, y luego en ambulancias hacia hospitales cercanos. Sin embargo, el hospital local se vio rebasado por la cantidad y gravedad de las lesiones, lo que obligó a priorizar atención con pocos recursos y especialistas disponibles.
El hijo de la familia juarense, Alexis, fue trasladado vía aérea a un hospital en Oaxaca tras presentar fracturas en brazo, pierna y cráneo, siendo sometido a cirugía y actualmente en recuperación. La esposa también sufrió lesiones que no eran visibles de inmediato y tuvo que ser ingresada para tratamiento.
Mientras tanto, el propio Iglesias López fue dado de alta, pero decidió permanecer cerca para apoyar a su familia en todo momento, ante la falta de redes de apoyo en la región y la incertidumbre sobre los gastos hospitalarios.
Llamado a la solidaridad
La familia Iglesias Temích ha solicitado el apoyo de la comunidad fronteriza para cubrir gastos médicos y de estancia mientras enfrentan esta difícil situación lejos de su hogar. Las aportaciones voluntarias pueden hacerse directamente a su cuenta bancaria, abierta específicamente para este fin.
Este caso suma una dimensión humana a la tragedia que impactó al país, recordándonos que detrás de los números y coberturas oficiales hay historias de vidas que cambiaron para siempre.
