Resulta que dos policías federales asignados a la SSPC, dependiente del Omar García Harfuch, están desaparecidos desde el martes 25 de noviembre. Iban rumbo a Guadalajara en un vehículo oficial para participar en un operativo de inteligencia — con la misión de golpear células criminales en Jalisco.
Después de que se perdió contacto con ellos, hallaron el auto abandonado en Zapopan, en Paseo de los Virreyes — con impactos de bala y manchas de sangre.
La dependencia afirma que ya comenzó un despliegue de búsqueda con fuerzas federales, Marina, Sedena y Guardia Nacional. También dio respaldo a las familias de los desaparecidos.
Pero ¿y nosotros, los ciudadanos del norte, qué hacemos? En Juárez no podemos quedarnos callados: esto evidencia la fragilidad del Estado, la violencia enquistada y la urgencia de exigir resultados.
Mientras las autoridades buscan a sus propios agentes, la gente de a pie sigue viviendo con miedo, con impunidad, con dudas. Velar por la integridad — no solo de quienes luchan contra el crimen, sino de quienes vivimos día a día en la frontera — debe ser prioridad.
No es solo un “caso más”. Es una alerta. Y en Juárez, exigimos que arrojen luz sobre este secuestro o desaparición forzada — con transparencia, sin maquillajes, sin excusas.
Porque si desaparecen policías en un operativo oficial… ¿qué podemos esperar nosotros, los ciudadanos?
